La dominación y el sadomasoquismo

La dominación y el sadomasoquismo
Cuero, cuerdas, esposas, tacones, antifaz...
Un reflejo de las fantasías
Algunas colecciones de grandes diseñadores son un claro ejemplo de que el arte fetihs interesa. Una tendencia que también recogen las revistas de moda femeninas. Así, son muchos los fotógrafos que utilizan la dominación, el sadomaso y, en definitiva, una sexualidad más agresiva que de costumbre para vender una marca. El caso de Terry Richardson, fotógrafo de la campaña de Sysley, con sus imágenes eróticas y de semidesnudos es un buen exponente; y no olvidemos los trabajos del padre del fetichismo fotográfico, Helmut Newton.
Pero, si el perfil del fetichista es el de un hombre heterosexual, ¿por qué utilizan elementos fetichistas para vender productos femeninos? Según los expertos en moda, aunque no lo hayamos practicado; atar, las esposas y el látigo están en nuestras fantasías. Es como cuando se utiliza el lesbian chic en la publicidad, no es que todas las mujeres sean lesbianas, pero estar con otra mujer es algo que ha fantaseado el 80% de la población femenina.
LA MODA TAMBIÉN MARCA
El sueño de cualquier fetichista está en las pasarelas: corsés, tacones de aguja, botas de cuero, faldas de látex... Y es que desde hace más de una década, diseños destinados a ciertas subculturas: travestis, transexuales, drag queens... aparecen en las colecciones de los grandes creadores. Thierry Mugler, Dolce&Gabbana, Galliano o Versace llevan haciéndolo desde los noventa –recordemos los corpiños que Gaultier diseño a Madonna–. Ahora otros jóvenes creadores continúan con la estética fetichista, como David Delfín, cuya colección llena de capuchas, cuerdas y candelabros provocó hace tres años en Cibeles todo menos indiferencia.
Textos: Verónica Palomo (asesorada por Amparo Iznájar, psicóloga del Instituto Espill)
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