NEUS ASENSI: “Las chicas tenemos necesidad de comunicar emociones”

Neus Asensi
“Por agradar he vendido más mi lado frívolo”
“Las chicas tenemos necesidad de comunicar emociones”
Lo primero que llama la atención al conocer a Neus Asensi es la fuerte discordancia entre su yo de pantalla y su yo real. El primero resulta sinuoso, provocador... Pero la mujer (catalana, 39 años) con la que tomo un poleo es breve y hasta sobria, aunque las curvas estén ahí. No lleva maquillaje que destaque sus labios hipercarnosos. Es reflexiva, llana, divertida a ratos... Habla de la muerte, de la vida, de la amistad o del amor sin dejar de mirarte fijamente y con la complicidad que surge cuando las mujeres se sientan y se comunican.Al hilo del título de tu nueva película, Escuela de seducción, me pregunto dónde se aprende a seducir en la vida...
Aprendemos a seducir desde niños. No hay más que ver la manipulación a la que sometemos a los padres para conseguir algo: puritita seducción. El ser humano nace con la capacidad de querer envolver y agradar. De mayor, los fines de la seducción son diferentes, claro. En el trabajo, usas un arma; en el sexo, otra. Detrás siempre está la búsqueda de aprobación.
¿Qué cuesta más, seducir a un hombre o a una mujer?
Cuando empecé a trabajar, hacía un espectáculo como vedette. Siempre pensaba que me tenía que ganar a las mujeres, porque a los hombres es mucho más fácil, entran a saco. Una mujer es mucho más descalificadora. Hay que desarmarla.
Te proponen muchos papeles de mujer exuberante. ¿Te sientes condicionada por tu aspecto físico?
Claro, igual que el que nace negro está condicionado y puede decir que sólo le dan papeles de negro. A mí no me dan personajes de famélica, sino de mujer rotunda, sensual, mediterránea. Otra cosa es que sólo pueda hacer esos papeles. Hubo una temporada que sólo me ofrecían los del tipo de Torrente. Tuve que rechazar algunos porque quiero vivir de esto muchos años.
En Torrente hacías de pescadera calentona. Es curioso que en tres películas te hayan puesto detrás del mostrador de los besugos...
Yo decía al director: “¿Es que no hay otra actriz que sepa limpiar boquerones? Ponme de frutera, ¿qué más te da?”.
En Ana y los siete no limpias pescado, interpretas a una pija que quiere engatusar al banquero. Muchos piensan que se trata de una serie ñoña y cursi...
La había visto y me parecía muy blanda, con esos decorados tan bonitos. Aunque no la hayas seguido, enseguida te enteras de lo que pasa, como en los culebrones, pero estoy encantada de trabajar en ella.
Textos: Victoria Galindo
Fotos: Teresa Peyrí volver

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